El Videolaringoscopio HD Portátil Recargable es un equipo de intubación asistida por video pensado para el uso diario en guardia, block quirúrgico y traslados dentro de Uruguay. Incorpora una pantalla HD de 4.5 pulgadas (854×480, 16:9), cámara de 1280×720P, batería recargable de litio de 3500 mAh sin cables hacia el paciente, y un juego de 6 hojas de metal reutilizables que cubre desde neonatos hasta adultos de contextura grande. Se entrega listo para usar, en un maletín rígido con espuma moldeada, junto con el cable de carga, el adaptador y las tapas impermeables de silicona.
Esta guía repasa en detalle cómo funciona el equipo, cada una de las hojas disponibles, para qué escenarios clínicos sirve y cómo cuidarlo.
Qué es un videolaringoscopio y para qué se usa
Un videolaringoscopio es un dispositivo de intubación que incorpora una cámara en la punta de la hoja, la cual transmite la imagen de la vía aérea en tiempo real a una pantalla integrada en el propio equipo. A diferencia de la laringoscopía directa tradicional, donde el operador necesita alinear los ejes oral, faríngeo y laríngeo para lograr una visión directa de las cuerdas vocales asomándose por la boca del paciente, la videolaringoscopía permite visualizar la glotis de forma indirecta, siguiendo la curvatura natural de la hoja alrededor de la lengua, sin necesidad de esa alineación tan exigente.
Esto se traduce, en la práctica clínica habitual, en varias ventajas frente al laringoscopio convencional: una visión más amplia de la vía aérea, la posibilidad de que un segundo operador o el resto del equipo vea exactamente lo mismo que quien intuba en tiempo real, y una curva de aprendizaje más accesible para quienes se están formando en manejo de vía aérea. También suele ser una herramienta de referencia dentro de los algoritmos de vía aérea difícil, junto con otros dispositivos como los introductores tipo bougie o las máscaras laríngeas de rescate.
Videolaringoscopía vs. laringoscopía directa
La laringoscopía directa tradicional depende en gran medida de la anatomía del paciente: cuellos cortos, mandíbulas pequeñas, lenguas grandes o movilidad cervical reducida pueden dificultar mucho la alineación de los tres ejes y hacer que la glotis quede fuera de la línea de visión directa del operador. La videolaringoscopía, al llevar la cámara hasta la punta de la hoja, "rodea" ese obstáculo anatómico: no hace falta la misma alineación, porque la imagen se toma directamente desde adentro, cerca de la glotis, y se muestra en la pantalla sin importar el ángulo desde el que el operador esté parado.
Esto no significa que la videolaringoscopía reemplace por completo el criterio clínico ni la técnica de laringoscopía directa (que sigue siendo una habilidad básica esencial), pero sí que suma una herramienta adicional que en muchos escenarios simplifica la maniobra, reduce el número de intentos necesarios, y permite anticipar mejor una vía aérea que se presenta complicada.
Pantalla, cámara y ergonomía
La pantalla LCD de 4.5 pulgadas (854×480, formato 16:9, 30 FPS) está integrada en la parte superior del mango, en un ángulo pensado para que el operador no tenga que apartar la vista del paciente más de lo necesario durante la maniobra. La cámara, en la punta de la hoja, graba a 1280×720P, con un ángulo de visión de 60° o más y una distancia de trabajo de 15 a 70 mm. El equipo permite sacar fotos y grabar video de la maniobra, que quedan guardados en la tarjeta de memoria incluida (16 GB, admite hasta 64 GB).
Al ser un equipo autónomo (pantalla, mango y hoja en una sola pieza), no depende de un monitor externo ni de cables adicionales que puedan estorbar durante una intubación de urgencia, algo especialmente valioso en escenarios de guardia donde cada segundo cuenta y el espacio alrededor de la camilla suele estar ocupado por otro equipamiento como el desfibrilador, la bolsa de reanimación o el carro de paro.
El mango deja una mano libre para manipular el tubo endotraqueal, aspirar secreciones o coordinar con el resto del equipo durante la maniobra, mientras la otra sostiene el equipo. Al tratarse de un dispositivo autónomo, sin un carro de videolaringoscopía tradicional con monitor externo separado, es fácil de transportar entre distintas salas, plantas o incluso entre distintas unidades de un mismo centro de salud.
Batería recargable
El equipo funciona con una batería recargable de litio incorporada (3500 mAh, 3.7V nominal), sin necesidad de pilas descartables ni de estar conectado a la red eléctrica durante su uso. Con una carga completa (aproximadamente 4 horas, usando el adaptador incluido) el equipo ofrece más de 5 horas de uso continuo. Se carga con el cable y el adaptador de corriente incluidos (entrada 100-240V~, compatible con la red eléctrica uruguaya; salida 5V 2A). Para un servicio de guardia, esto significa poder tener el equipo siempre disponible con una simple rutina de carga al final de cada turno, sin depender del stock de pilas del servicio ni de comprar reposiciones periódicamente.
Como con cualquier equipo con batería recargable de uso frecuente, conviene evitar que se descargue por completo de forma habitual, y recargarlo con cierta regularidad aunque no se use todos los días, para mantener su capacidad y vida útil en el tiempo. La vida útil estimada de la batería, con un mantenimiento adecuado, es de alrededor de 3 años. Si el equipo va a quedar guardado por un período largo sin uso (por ejemplo, como respaldo en un segundo carro de paro), se recomienda cargarla y descargarla al menos una vez cada 3 meses en vez de dejarla olvidada con la batería completamente agotada. La batería es un componente consumible del equipo, y su reemplazo debe hacerlo personal técnico autorizado.
Las 6 hojas intercambiables
Uno de los puntos fuertes de este equipo es que no viene con una sola hoja fija, sino con un sistema de hojas intercambiables que se acoplan y desacoplan del mango de forma rápida, sin herramientas. Esto permite adaptar el mismo videolaringoscopio a pacientes de edades y contexturas muy distintas, algo especialmente útil en servicios que atienden tanto población pediátrica como adulta, o en profesionales que trabajan en más de una institución con perfiles de pacientes diferentes.
Miller 0 — neonatos
La hoja Miller 0 es una hoja recta metálica, pensada específicamente para neonatos: 84 mm de largo, 12 mm de ancho, 76 mm de alto y un ángulo de 80° (medidas con tolerancia de ±3 mm en largo, ±1 mm en ancho, ±2 mm en alto y ±2° en el ángulo). Las hojas rectas como la Miller se usan tradicionalmente en neonatología porque la epiglotis del recién nacido es proporcionalmente más grande y más flexible, y más difícil de desplazar indirectamente con una hoja curva, por lo que muchos operadores prefieren levantarla directamente con la punta de una hoja recta durante la laringoscopía neonatal.
MAC 1 — pediátrico
La hoja MAC 1 es una hoja curva de tamaño pediátrico: 105 mm de largo, 23 mm de ancho, 85 mm de alto y un ángulo de 68°. Es la continuación natural de la Miller 0 a medida que el paciente crece, y sigue el mismo principio de las hojas curvas Macintosh: se apoya en la vallécula (el espacio entre la base de la lengua y la epiglotis) para desplazar indirectamente la epiglotis y exponer la glotis, en vez de levantarla directamente.
MAC 2 — adulto pequeño
La hoja MAC 2 está pensada para adultos de contextura pequeña o adolescentes: 122 mm de largo, 23 mm de ancho, 87 mm de alto y un ángulo de 62°. Es una de las hojas más versátiles del set, útil en el límite entre la población pediátrica grande y la adulta, y una opción habitual en quirófanos con pacientes de contextura menuda.
MAC 3 — adulto
La hoja MAC 3 es la hoja curva estándar para adultos, la más utilizada en la práctica clínica diaria: 142 mm de largo, 23 mm de ancho, 92 mm de alto y un ángulo de 64°. Es, en la mayoría de los servicios de guardia, block quirúrgico y CTI, la hoja "por defecto" para un adulto de contextura promedio, y suele ser la primera que se prueba salvo que haya un motivo puntual para elegir otra.
MAC 4 — adulto grande
La hoja MAC 4 está pensada para adultos de contextura grande: 161 mm de largo, 23 mm de ancho, 94 mm de alto y un ángulo de 67°. Su mayor longitud ayuda a manejar una vía aérea con más tejido blando y una lengua de mayor tamaño, situaciones donde una hoja MAC 3 puede quedarse corta.
Hoja en D — vía aérea difícil
La hoja en D tiene un diseño más angulado, específicamente pensado para escenarios de vía aérea difícil, donde la anatomía del paciente no permite una alineación favorable con una hoja Macintosh convencional, incluso usando videolaringoscopía: 150 mm de largo, 23 mm de ancho, 104 mm de alto (la más alta del set) y un ángulo de 65°. Esa mayor altura facilita la visualización indirecta cuando la vía aérea directa está comprometida por obesidad, movilidad cervical reducida u otras condiciones anatómicas complejas.
Qué se considera una vía aérea difícil
En la práctica clínica, una vía aérea se clasifica como potencialmente difícil cuando hay factores anatómicos o clínicos que anticipan complicaciones para la laringoscopía, la intubación o la ventilación. Entre los signos que suelen tenerse en cuenta en la evaluación previa están una apertura bucal reducida, un cuello corto o con movilidad limitada, una mandíbula retraída, una lengua de gran tamaño en relación a la cavidad oral, o antecedentes de intubación dificultosa en cirugías previas. También pueden anticiparse dificultades en pacientes con obesidad, con patología de columna cervical, o con alteraciones anatómicas propias de ciertas malformaciones congénitas.
Cuando alguno de estos factores está presente, contar con un videolaringoscopio como parte del equipamiento disponible (no necesariamente como primera opción, sino como recurso a mano) amplía las alternativas frente a una laringoscopía directa que se anticipa complicada, o frente a una que resultó más difícil de lo esperado una vez iniciada la maniobra.
Cómo funciona la personalización de hojas
El precio base del equipo incluye 4 hojas a elección entre las 6 disponibles. Si tu servicio necesita cubrir todo el rango etario (por ejemplo, neonatología y adultos grandes a la vez, o vía aérea difícil además del set estándar), podés sumar hasta 2 hojas adicionales, hasta un máximo de 6 en total, por un costo extra por cada hoja que sumes por encima de las 4 incluidas. Esto te permite armar el set según el perfil de pacientes que atendés habitualmente, en vez de pagar por hojas que no vas a usar, o quedarte corto si tu servicio cubre un rango etario amplio o atiende urgencias de vía aérea difícil con cierta frecuencia.
Un criterio simple para elegir: si tu servicio es exclusivamente de adultos, probablemente te alcance con MAC 2, MAC 3, MAC 4 y la hoja en D. Si además atendés población pediátrica, conviene sumar la Miller 0 y la MAC 1, aunque eso implique dejar afuera alguna de las hojas de adulto grande según cuántas uses realmente.
Comparativa rápida de las 6 hojas
| Hoja | Tipo | Población | Largo | Ancho | Alto | Ángulo |
|---|---|---|---|---|---|---|
| Miller 0 | Recta | Neonatos | 84 mm | 12 mm | 76 mm | 80° |
| MAC 1 | Curva | Pediátrico | 105 mm | 23 mm | 85 mm | 68° |
| MAC 2 | Curva | Adulto pequeño / adolescente | 122 mm | 23 mm | 87 mm | 62° |
| MAC 3 | Curva | Adulto (estándar) | 142 mm | 23 mm | 92 mm | 64° |
| MAC 4 | Curva | Adulto grande | 161 mm | 23 mm | 94 mm | 67° |
| Hoja en D | Curva angulada | Vía aérea difícil | 150 mm | 23 mm | 104 mm | 65° |
Medidas con tolerancia de fabricación de ±3 mm en el largo, ±1 mm en el ancho, ±2 mm en el alto y ±2° en el ángulo.
Esta tabla es una guía de referencia rápida para armar el set de 4 (o hasta 6) hojas según el perfil de pacientes de tu servicio, pero la elección final del tamaño de hoja para cada paciente siempre queda a criterio clínico del operador en el momento de la intubación, evaluando la anatomía puntual de cada persona.
Compras para instituciones y servicios
Además de la compra individual, este equipo es una opción habitual para que una institución (sanatorio, mutualista, servicio de emergencia móvil, o un grupo de médicos que comparte guardia) equipe más de un punto de atención a la vez. Si tu servicio necesita más de una unidad, por ejemplo para tener un equipo de respaldo en cada carro de paro o para equipar distintos sectores (guardia, block quirúrgico, CTI), podés ajustar la cantidad directamente en el checkout. Para pedidos de varias unidades con hojas distintas por unidad, o alguna necesidad particular de tu institución, también podés escribirnos por contacto antes de comprar para coordinarlo.
Videolaringoscopía en la formación de residentes
Más allá del uso asistencial directo, este tipo de equipo cumple un rol importante en la formación de quienes se están especializando en anestesiología, medicina intensiva, emergentología o cualquier especialidad que incluya manejo de vía aérea. Con un laringoscopio convencional, la única forma de que un docente supervise realmente la técnica de un residente es asomarse por encima del hombro o confiar en la descripción verbal de lo que el residente está viendo. Con un videolaringoscopio, docente y residente ven la misma imagen en la misma pantalla, en tiempo real, lo que permite una supervisión mucho más directa y una retroalimentación inmediata sobre la técnica, la elección de hoja, o el ángulo de abordaje.
Esto también sirve para revisar casos después de la maniobra: si el servicio tiene la costumbre de discutir intubaciones complejas en un ateneo o pase de guardia, haber visto la vía aérea en pantalla en el momento facilita mucho la descripción posterior del caso, en comparación con depender solo de la memoria de quien intubó.
Qué incluye la caja
- Videolaringoscopio (pantalla + mango) con batería recargable integrada.
- 4 hojas intercambiables incluidas en el precio base, con sus respectivos soportes (elegís cuáles, hasta 6 con costo adicional).
- Tapas impermeables de silicona para las hojas.
- Maletín rígido con espuma moldeada, para transporte y almacenamiento seguro.
- Cable de carga y adaptador de corriente.
- Tarjeta de memoria de 16 GB (admite hasta 64 GB).
- Certificado de conformidad.
Especificaciones técnicas
Además de la pantalla, la cámara y la batería ya detalladas, estas son las especificaciones técnicas relevantes para su uso clínico:
- Resolución espacial: 6.35 lp/mm o superior.
- Iluminancia de la fuente de luz: 1000 lx o superior, medida a 30 mm.
- Alcance de iluminación: 30 mm de diámetro o más, a 30 mm de distancia.
- Clasificación de seguridad eléctrica: equipo Clase II (con fuente de alimentación interna), pieza aplicada tipo BF, modo de operación continuo.
- Compatibilidad electromagnética: Clase A según IEC/CISPR 11:2010.
- Condiciones de trabajo: temperatura ambiente de 5°C a 40°C, humedad relativa de 20% a 80% (sin condensación), presión atmosférica de 86 a 106 kPa.
- Condiciones de almacenamiento y transporte: temperatura de -20°C a 60°C, humedad relativa de 10% a 95% (sin condensación), presión atmosférica de 50 a 106 kPa, en un ambiente cerrado, ventilado y libre de gases corrosivos.
Al ser un equipo Clase II con pieza aplicada tipo BF, no está indicado para usarse en presencia de mezclas anestésicas inflamables con aire, oxígeno u óxido nitroso.
Casos de uso habituales
Este tipo de equipo se usa en distintos contextos dentro de un servicio de salud:
- Guardia y emergencias: para intubaciones de urgencia donde se necesita una visión rápida y confiable, y donde contar con una imagen que el resto del equipo también pueda ver ayuda a coordinar la maniobra sin perder tiempo explicando lo que se está viendo.
- Block quirúrgico: como herramienta de rutina para inducción anestésica, o como respaldo cuando la laringoscopía directa no logra una visión adecuada en el primer intento.
- Cuidados intensivos (CTI): en intubaciones de pacientes críticos, donde muchas veces hay menos margen para intentos repetidos y la anatomía puede estar alterada por edema, secreciones o dispositivos ya colocados.
- Vía aérea difícil, prevista o no prevista: integrado en el algoritmo de manejo de vía aérea difícil del servicio, junto con el resto del equipamiento disponible (bougies, máscaras laríngeas, equipo de cricotirotomía, etc.).
- Formación de residentes y estudiantes: al mostrar la vía aérea en pantalla, es una herramienta útil para enseñar la técnica, que pueden ver exactamente lo mismo que el operador sin necesidad de asomarse por encima del hombro o esperar a intentarlo ellos mismos para entender qué se está viendo.
- Traslados y emergencias extrahospitalarias: al ser un equipo autónomo, sin cables hacia un monitor externo, es igual de práctico en un móvil de traslado o una ambulancia que en una sala fija del hospital.
Por qué considerar sumar videolaringoscopía a tu práctica
Para un médico o servicio que hoy solo cuenta con laringoscopios convencionales, incorporar un videolaringoscopio no implica descartar lo que ya tiene, sino sumar una alternativa para los casos donde la técnica directa se complica. Con el tiempo, muchos equipos terminan usándolo como primera opción por la comodidad de la visión compartida en pantalla, y reservan el laringoscopio directo como respaldo. La decisión de cuál usar primero depende del criterio de cada servicio y de la experiencia del operador, pero tener ambas opciones disponibles amplía las alternativas frente a una vía aérea que se presenta más compleja de lo esperado.
Cuidado y mantenimiento
Como todo equipo de uso clínico reutilizable, conviene seguir un protocolo de limpieza y desinfección entre paciente y paciente, acorde a las normas de control de infecciones de tu institución para dispositivos semicríticos. Antes de la primera limpieza, revisá siempre las instrucciones específicas de desinfección incluidas con el equipo, para no dañar la óptica de la cámara ni la pantalla con productos o métodos no recomendados.
Se recomienda guardar el equipo en su maletín rígido cuando no está en uso, para proteger tanto la pantalla como las hojas de golpes durante el traslado o el almacenamiento en un carro de paro, mochila de guardia o vehículo de traslado. El maletín con espuma moldeada que viene incluido está pensado justamente para eso: que el equipo viaje protegido entre un uso y otro, sin quedar suelto entre otros insumos.
Cómo se paga
El pago se procesa a través de Mercado Pago, con la posibilidad de pagar en cuotas. No hace falta crear una cuenta para comprar: el checkout funciona como invitado, cargando los datos de envío y contacto en el momento de la compra.
Preguntas frecuentes
¿El equipo viene con las 6 hojas o hay que elegir?
El precio base incluye 4 hojas a tu elección entre las 6 disponibles (Miller 0, MAC 1, MAC 2, MAC 3, MAC 4 y hoja en D). Podés sumar hasta 2 hojas más, hasta un máximo de 6, por un costo adicional por cada una.
¿Sirve tanto para pacientes pediátricos como adultos?
Sí, ese es justamente el sentido del set de hojas intercambiables: con la Miller 0 y la MAC 1 cubrís población pediátrica y neonatal, y con la MAC 2, MAC 3 y MAC 4 cubrís desde adultos pequeños hasta de contextura grande. La hoja en D suma una opción extra para escenarios de vía aérea difícil.
¿Necesita estar enchufado para usarse?
No, funciona con batería recargable incorporada. Solo necesita electricidad para cargarse por cable USB, no durante el uso, así que se puede usar en cualquier lugar sin depender de un tomacorriente cerca.
¿Las hojas se limpian por separado del mango?
Sí, al ser hojas intercambiables se desacoplan del mango, lo que facilita su limpieza y desinfección de forma independiente entre un uso y otro, siguiendo el protocolo de tu institución.
¿Puedo comprar más de una unidad?
Sí, podés ajustar la cantidad en el momento de la compra si tu servicio necesita más de un equipo, por ejemplo para tener uno de respaldo o equipar más de un sector.
¿Sirve para vía aérea difícil no anticipada, o solo para casos previstos?
Sirve para los dos escenarios. En una vía aérea difícil prevista (por ejemplo, un paciente con antecedentes de intubación dificultosa), tenerlo preparado de entrada como primera opción es una decisión habitual. En una vía aérea difícil no anticipada, que se descubre recién durante la maniobra, contar con el equipo a mano en el servicio permite pasar a la videolaringoscopía sin demoras si la laringoscopía directa no está dando una visión adecuada.
Por qué comprarlo en VideoConsultaUY
VideoConsultaUY nació como un directorio de médicos verificados en Uruguay, y sumó esta tienda de equipamiento como un servicio adicional pensado para el mismo público: profesionales de la salud que necesitan herramientas confiables para su práctica diaria, con la comodidad de comprar online y recibir el equipo en cualquier punto del país, sin tener que depender de la disponibilidad de un proveedor local puntual ni de trámites de importación por su cuenta.
El resto de la plataforma sigue la misma lógica: un directorio de médicos con matrícula verificada a mano antes de publicar cualquier perfil, agenda real para pedir turno, y ahora también un espacio para conseguir el equipamiento que se usa del otro lado del consultorio.



